La desesperanza me muerde con sus dientes de acero.
Hay noches en que me acecha como un lobo hambriento.
Siento su respiración en la nuca...
Habita mi cripta, me persigue, me pudre por dentro:
sabe dónde vivo.
Mi voz brota de esta garganta como de un pozo negro.
Todos los caminos conducen al dolor:
soy ese pasillo de puertas llamado vida.
Soy la herida, el vacío y el luto;
una procesión de máscaras.
Vivo como un pájaro enjaulado,
afilando el pico contra los barrotes.
Hay noches en que me acecha como un lobo hambriento.
Siento su respiración en la nuca...
Habita mi cripta, me persigue, me pudre por dentro:
sabe dónde vivo.
Mi voz brota de esta garganta como de un pozo negro.
Todos los caminos conducen al dolor:
soy ese pasillo de puertas llamado vida.
Soy la herida, el vacío y el luto;
una procesión de máscaras.
Vivo como un pájaro enjaulado,
afilando el pico contra los barrotes.
