El noche se derrite.

El sueño aprieta 
como un puño en la tráquea.

Mis pesadillas, 
enjambre enfurecido.

La angustia, 
telaraña en la garganta.

Y ese frío constante...  

Grito,
pero el grito cuelga como un carámbano. 

La locura acecha tras la puerta.