Ir al contenido principal
Los payasos desfilan. Sus zapatones rebotan en el asfalto. Unos giran alrededor de las farolas o abrazan semáforos. Otros conversan con las papeleras.Todos sonríen: el sentido común ha desaparecido y nadie lo echa en falta.
Cualquier cosa vale con tal de no mirar hacia lo que duele.