lunes, 5 de enero de 2026


Hay historias que no duelen solo por lo que sucedió, sino por lo que no podrá suceder.
Despedidas sin epílogo.
Decisiones que cierran con llave y la arrojan al mar.
No se pierden solo personas; se pierden posibilidades.

La muerte es un nunca jamás,

y cualquier nunca jamás me asfixia.