jueves, 8 de enero de 2026


La vida me empuja y 
me descuadra el eje de rotación. Mi alma se desplaza unos centímetros y eso basta para que todo en mí chirríe.

No intento recolocarme a la fuerza porque sé que las piezas por presión encajan mal. Me doy tiempo y, aunque a veces el orden no se recupera, por lo menos, consigo que se reajuste el engranaje.